
Los tiernos guisantes de primavera estofados lentamente en aceite de oliva afrutado con especias cálidas, eneldo fresco y un brillante toque de limón crean un plato sedoso y aromático. Esta preparación tradicional de Oriente Medio transforma los simples guisantes en un acompañamiento elegante perfecto para las reuniones de primavera.
Los tiernos guisantes de primavera estofados lentamente en aceite de oliva afrutado con especias cálidas, eneldo fresco y un brillante toque de limón crean un plato sedoso y aromático. Esta preparación tradicional de Oriente Medio transforma los simples guisantes en un acompañamiento elegante perfecto para las reuniones de primavera.
Calienta el aceite de oliva en una sartén ancha y profunda o cazuela de estofado a fuego medio-bajo hasta que brille.
Añade la cebolla cortada en rodajas y cocina suavemente durante 8-10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que esté blanda y translúcida pero sin dorarse.
Añade el ajo cortado en rodajas y cocina durante otros 2 minutos hasta que sea aromático.
Incorpora el comino, cilantro y cúrcuma, cocinando durante 30 segundos hasta que las especias florezcan y se vuelvan aromáticas.
Añade los guisantes a la cazuela junto con el caldo de verduras, sal y pimienta negra, removiendo para combinar.
Reduce el fuego a bajo, cubre la cazuela y estofar suavemente durante 15-20 minutos hasta que los guisantes estén muy tiernos y hayan absorbido los sabores del aceite de oliva y las especias.
Retira del fuego e incorpora la mitad del eneldo fresco, la mitad de la menta, el zumo de limón y la ralladura de limón.
Transfiere a una fuente de servir y decora con las hierbas frescas restantes, pimienta de Alepo y piñones tostados.
Sirve caliente o a temperatura ambiente con pan crujiente para remojar en el aromático aceite de oliva.
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