
Un bizcocho ligero y húmedo a base de harina de almendra rebosante de fresas frescas, perfecto para celebrar la primavera. Cubierto con un delicioso glaseado de queso crema y decorado con bayas de temporada para un acabado elegante.
Un bizcocho ligero y húmedo a base de harina de almendra rebosante de fresas frescas, perfecto para celebrar la primavera. Cubierto con un delicioso glaseado de queso crema y decorado con bayas de temporada para un acabado elegante.
Precalienta el horno a 175°C y engrasa un molde redondo de 23cm, forrrando el fondo con papel pergamino.
En un cuenco grande, mezcla la harina de almendra, la mezcla de harina sin gluten, el azúcar, el polvo de hornear y la sal hasta que estén bien combinados.
En un cuenco separado, bate los huevos, el aceite vegetal, la leche y el extracto de vainilla hasta que esté suave.
Vierte los ingredientes húmedos en los ingredientes secos y mezcla hasta que estén apenas combinados, teniendo cuidado de no mezclar demasiado.
Incorpora delicadamente los 250g de fresas cortadas en dados, distribuyéndolas uniformemente en la masa.
Vierte la masa en el molde preparado y alisa la parte superior con una espátula.
Hornea durante 45-50 minutos hasta que esté dorado y un palillo insertado en el centro salga limpio.
Deja que el bizcocho se enfríe en el molde durante 15 minutos, luego transfiérelo a una rejilla de enfriamiento para que se enfríe completamente.
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