
Despierta con los sabores de tu postre favorito con estas avenas cremosas y especiadas repletas de zanahorias frescas, canela cálida y un delicioso remolino de queso crema. Perfectas para las ajetreadas mañanas de primavera
Despierta con los sabores de tu postre favorito con estas avenas cremosas y especiadas repletas de zanahorias frescas, canela cálida y un delicioso remolino de queso crema. Perfectas para las ajetreadas mañanas de primavera
En un bol grande, combina los copos de avena, la leche, el yogur griego, las zanahorias ralladas, el jarabe de arce, la canela, el jengibre, la nuez moscada, el extracto de vainilla y una pizca de sal. Revuelve bien hasta que todo esté bien combinado.
Incorpora las pasas y mezcla bien para distribuirlas uniformemente en la mezcla de avena.
Divide la mezcla equitativamente entre 4 frascos o recipientes herméticos, aproximadamente 200g por porción.
En un bol pequeño, bate el queso crema ablandado y la miel hasta obtener una textura suave y cremosa.
Coloca una cucharada de la mezcla de queso crema en la parte superior de cada frasco y usa un cuchillo o brocheta para crear un patrón de remolino decorativo.
Cubre herméticamente los frascos y refrigera durante al menos 6 horas o toda la noche para permitir que la avena se ablande y los sabores se mezclen.
Cuando estés listo para servir, saca del refrigerador y cubre cada porción con nueces picadas para darle crujiente.
Sirve frío directamente del frasco, o transfiere a un bol y disfruta en los 3 días posteriores a la preparación.
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